El secreto del Rav Kaduri
El Rabino Ytzak Kaduri murio a la edad de 106 años en Jerusalem, pero dejo una sorprendente nota secreta donde declara cual es el nombre del Mesias…
Afirma tambien haber hablado con Él en visiones y declararle algunas inminentes profecias. En su nota miles quedaron asombrados al descubrir que su Nombre es …. YEHOSHUA!
Rabí Yitzjak Kaduri fue conocido por su memoria fotográfica y su memorización de la Biblia, el Talmud, Rashí y otros escritos judíos. Conoció a los sabios judíos y celebridades del último siglo que vivieron en la Tierra Santa y guardaron la fe viva antes que naciera el Estado de Israel. Kaduri, no solo fue estimado por causa de su edad de 108 años. Fue carismático y sabio y los principales rabinos lo miraban como a un Tzadik, un hombre justo y santo, que asesoraba y bendecía a todo el que lo buscara, miles de personas le visitaban buscando consuelo y sanidad. Sus seguidores hablan de muchos milagros y sus discípulos afirman que predijo muchos desastres.
Más de 200.000 personas se unieron a la procession de su funeral en las calles de Jerusalén para rendir tributo antes de que fuera llevado a su lugar de reposo final.
“Cuando venga, el Mesías rescatará a Jerusalén de las religiones extranjeras que quieren gobernar la ciudad Kaduri,” – una vez dijo - ”no lo lograrán, porque ellos se enfrentarán antes, uno contra el otro”.
Israel Today tuvo acceso a muchos de los manuscritos del anciano rabino que eran usados exclusivamente por sus discípulos. Lo más asombroso, es que los manuscritos presentan muchas marcas que parecen cruces pintadas por Kaduri en las distintas páginas. En la tradición judía no se usan cruces, incluso el símbolo de suma (+) no se utiliza, para evitar confundirlo con una cruz cristiana.
Pero estas fueron marcas escritas con la propia mano del rabí, cuando preguntamos al Rabí David Kaduri sobre el significado de esas marcas nos respondió que eran las marcas del ángel y no tenía idea sobre el significado de las mismas. También explicó, que solamente en la relación espiritual de su padre con Dios, pudo haberse reunido con el Mesías en sueños.
Es decir, señala a Jesucristo como el Mesías. El video también explica como el Mesías le reveló que se aparecería a Israel tras la muerte de Ariel Sharon. A fecha del video se encontraba en coma profundo. Como el video es de 2009 y hace referencia a hechos de 2006, he comprobado si ya había fallecido, lo cual parecía probable e invalidaría la profecía. Por lo que veo, aun sigue vivo y en el mismo estado:
El 18 de diciembre de 2005, sufrió una recaída por un leve infarto cerebral. Dos días después se recuperó, y aunque con una serie de restricciones médicas volvió a sus labores diarias. El 4 de enero de 2006, solo días más tarde de su primera recaída, Sharón sufrió una grave hemorragia cerebral mientras descansaba en su residencia en el Desierto del Néguev. Se lo atendió por varias semanas en el Hospital Ha-Dasah de la ciudad de Jerusalén.
Sharón permanece en coma profundo y en virtual estado vegetativo desde entonces.
Meses más tarde, fue trasladado desde el Hospital Ha-Dasah, a otro centro médico ubicado en la ciudad de Tel-Aviv.
Tras meses sin novedades sobre su salud, el 23 de julio de 2006 se informó, desde el Hospital Tel-Hashomer de Tel-Aviv, que su estado de salud había empeorado a raíz de una insuficiencia renal.
Nuevamente, el 14 de agosto de 2006 se volvió a informar desde el Hospital Tel-Hashomer, que el estado de salud de Sharón había empeorado. En esta ocasión se informó que Sharón sufría de una doble neumonía, y que su vida corría grave peligro.
El 3 de noviembre de 2006, se volvió a informar que Sharon había recaído nuevamente. En esta ocasión, fue por una infección que atacó al corazón.
El 23 de septiembre de 2010 vuelve a casa, a la Granja de Shikmim en el desierto del Neguev, en estado vegetativo tras la petición de sus hijos. Su permanencia será temporal dependiendo de su evolución.
Comenzaré tocando de nuevo el tema de los siete dones que Dios ha puesto en nosotros (post relacionado: Los siete dones y los siete pecados capitales).
El hombre es como la arcilla desde el punto de vista de su don del cuerpo.
El hombre es como los vegetales desde el punto de vista de su don de la vida.
El hombre es como los animales desde el punto de vista de su don de la voluntad.
El hombre es emocional (también como los animales más evolucionados, aunque en mayor grado) desde el punto de vista de su don del amor.
El hombre es creativo desde el punto de vista de su don de la expresión.
El hombre es racional desde el punto de vista de su don de la mente.
El hombre es libre desde el punto de vista de su don del espíritu.
Estos siete dones se corresponden a los siete chakras o centros de energía de los que hablan ciertas tradiciones orientales. Sin embargo, entiendo que son muy dañinas las meditaciones para abrirlos y “limpiarlos”, unidas a los símbolos o sellos con que se representa cada uno de ellos. Estos sellos apelan probablemente a antiguos pactos con demonios, y situarlos sobre nuestros dones durante el ritual de la meditación abre las puertas a influencias de estos espíritus sobre ellos. Las Escrituras claramente condenan todo contacto entre hombres y espíritus: el hombre, durante esta etapa de formación y restauración, ha de buscar solamente a Dios. Quien haya estado involucrado en estas prácticas ha de arrepentirse, volver a Dios, y rezar para que este destruya el poder de estos sellos satánicos y purifique y restaure sus dones por la gracia de Jesucristo.
No podemos reducir al hombre a un solo aspecto, y en particular es malo reducirlo a los aspectos más bajos: es un desprecio a nuestra condición, al plan de Dios para nosotros. Reducir al hombre al estado animal, por ejemplo, (los primeros tres o cuatro aspectos) supone rechazar los dones únicos que Dios ha dado al hombre, su naturaleza superior. Del mismo modo, es también contra-natura la dedicación en exclusiva a nuestro aspecto espiritual (ascetismo) o racional (ciencia atea).
El espíritu nos fue retirado en buena parte tras el pecado original y con él nuestra libertad, y las Escrituras contienen la historia de cómo Dios ofrece a la humanidad un camino para recuperarlo por completo. Jesucristo ha venido a traer la espada que divide, y bautiza bien con fuego destructor, bien con Espíritu Santo salvador y liberador:
Lucas 3
15 La gente estaba a la expectativa, y todos se preguntaban si acaso Juan sería el Cristo. 16 —Yo los bautizo a ustedes con agua —les respondió Juan a todos—. Pero está por llegar uno más poderoso que yo, a quien ni siquiera merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. 17 Tiene el rastrillo en la mano para limpiar su era y recoger el trigo en su granero; la paja, en cambio, la quemará con fuego que nunca se apagará.
Apocalipsis 13
5 A la bestia se le permitió decir grandes blasfemias contra Dios, y se le dio autoridad para hacer todo lo que quisiera durante cuarenta y dos meses. 6 Y abrió la boca con terribles blasfemias contra Dios, maldiciendo su nombre y su habitación, es decir a los que habitan en el cielo. 7 Además se le permitió a la bestia hacer guerra contra el pueblo santo de Dios y conquistarlo; y se le dio autoridad para gobernar sobre todo pueblo y toda tribu, lengua y nación. 8 Y adoraron a la bestia todos los que pertenecen a este mundo cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida antes de la creación del mundo, el libro que le pertenece al Cordero, que fue sacrificado.
9 Todo el que tenga oídos para oír
debe escuchar y entender.
10 Todo el que esté destinado a la cárcel,
a la cárcel será llevado.
Todo el que esté destinado a morir a espada,
morirá a filo de espada.
Esto significa que el pueblo de Dios tiene que soportar la persecución con paciencia y permanecer fiel.
Génesis 1
20 Entonces dijo Dios: Llénense las aguas de multitudes de seres vivientes, y vuelen las aves sobre la tierra en la abierta expansión de los cielos.
21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo ser viviente que se mueve, de los cuales están llenas las aguas según su género, y toda ave según su género. Y vio Dios que era bueno.
Esta es una nota acerca de esos grandes monstruos marinos, procedente de una versión judía del Génesis:
Los antiguos babilonios creían que los dioses crearon el mundo después de ardua lucha entre los fabulosos dragones, los cuales habían precedido a la Creación. La Torah observa que aún éstos mismos son producto de la creación de Dios. Esta es la causa de que en el relato del Génesis no se designe particularmente a ningún animal, salvo a los taniním, que significa también dragones.
Entiendo que la serpiente del Eden es uno de estos dragones.
Génesis 3
14 Y dijo el Eterno Dios a la serpiente: Porque hiciste esto, maldita serás tú, más que todo cuadrúpedo y más que todo animal del campo; sobre tu vientre andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
La expulsó de las “aguas” (plano astral inferior?) a la tierra.
Job 1
6 Y un día vinieron los hijos de Dios á presentarse delante de Jehová, entre los cuales vino también Satán.
7 Y dijo Jehová á Satán: ¿De dónde vienes? Y respondiendo Satán á Jehová, dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.
Este es el acusador, el gran dragón, el ouroboros que rodea la tierra.
Y esto es lo que ocurrirá en cierto momento del apocalipsis:
Apocalipsis 12
7 Y fué hecha una grande batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles lidiaban contra el dragón; y lidiaba el dragón y sus ángeles.
8 Y no prevalecieron, ni su lugar fué más hallado en el cielo.
9 Y fué lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña á todo el mundo; fué arrojado en tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
10 Y oí una grande voz en el cielo que decía: Ahora ha venido la salvación, y la virtud, y el reino de nuestro Dios, y el poder de su Cristo; porque el acusador de nuestros hermanos ha sido arrojado, el cual los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.
11 Y ellos le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio; y no han amado sus vidas hasta la muerte.
En Apocalipsis 12:3 se menciona que ese gran dragón es rojo. Conviene tener presente qué cosas del mundo honran a este dragón en particular. Las Islas Británicas, por ejemplo, tienen abundantes referencias a él, siendo la bandera de Gales y las estatuas que guardan las entradas a la City de Londres ejemplos claros. Esta influencia parece poder ser trazada hasta el pueblo de Gog, los Kazaros. En este post hablo más de eso.

Finalmente, en la última batalla:
8 Y saldrá para engañar las naciones que están sobre los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, á fin de congregarlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar.
9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y circundaron el campo de los santos, y la ciudad amada: y de Dios descendió fuego del cielo, y los devoró.
Dios a lo largo de seis “días”, creó todo lo que existe y lo puso en funcionamiento. De estos días ya he hablado en este post. Este proceso de creación se llevó a cabo con diez palabras, entendiendo palabra como una acción creativa completa (yang, positivo). En este post enumeraré esas diez palabras, citando Génesis 1, y estableceré el paralelismo con los diez mandamientos. Entiendo que estos diez mandamientos (yin, negativo) nos muestran cómo interactuar adecuadamente con cada uno de los elementos de la Creación. También, de ser cierta la teoría de que la Creación es fractal (es decir, que todo se repite a distintas escalas), nosotros también tendríamos en nuestro ser un reflejo de esos diez elementos.
Las dos primeras palabras
1 Dios, en el principio, creó los cielos y la tierra.
Estas palabras no son explícitas, pero consideremos que la primera creación fueron los cielos y la segunda, la tierra.
El primer mandamiento, “amarás a Dios sobre todas las cosas”, tiene relación con la creación de los cielos. Del mismo modo, el segundo, “no tomarás el nombre de Dios en vano”, puede tener relación con la creación de la tierra en el sentido de que no ha de usarse el nombre de Dios para asuntos mundanos, relativos a la tierra.
Tercera palabra
3 «¡Que exista la luz!»
La luz o fuerza ordenadora y creativa. Esta luz marca los periodos de creación de Dios, mientras que la noche marca sus descansos. Entiendo que esta luz equivale al yang y la noche al yin.
El mandamiento correspondiente parece ser el tercero, “santificarás las fiestas”, porque todas conmemoran acciones divinas, es decir, su luz.
Cuarta palabra
6 «¡Que exista el firmamento en medio de las aguas, y que las separe!»
Este firmamento también es conocido como el velo. Entiendo que es probable (por la realidad fractal), que el equivalente a este firmamento o velo en los humanos sea la separación entre lo consciente y lo inconsciente.
El cuarto mandamiento es “honrarás a tu padre y a tu madre”. Esta separación entre las aguas también puede referirse a la separación entre progenitores y descendientes, puesto que suponen otro salto más en el continuo de las aguas de la vida y la consciencia.
Quinta palabra
9 «¡Que las aguas debajo del cielo se reúnan en un solo lugar, y que aparezca lo seco!»
Dado que estas aguas son la fuente de vida y la “sopa” o mar de la consciencia, esta separación da lugar a la materia inerte.
El quinto mandamiento es “no matarás”. Dios creó aquí la muerte al retirar el agua de la vida de parte de la materia. Al matar, nosotros también podemos hacer esto, separar el “agua” o la vida de un ser de su parte física. Dios nos prohibe hacerlo.
Sexta palabra
11 «¡Que haya vegetación sobre la tierra; que ésta produzca hierbas que den semilla, y árboles que den su fruto con semilla, todos según su especie!»
Esta vegetación vive en la materia inerte, pero se nutre de agua.
El sexto mandamiento es “no cometerás actos impuros”. Creo que la clave aquí está en “todos según su especie”. El acto impuro consiste en mezclar especies, cosas que Dios creó separadas. En la realidad a nivel humano, el adulterio es un acto impuro por establecer un vínculo con la pareja (o “especie”) de otro.
Séptima palabra
14 «¡Que haya luces en el firmamento que separen el día de la noche; que sirvan como señales de las estaciones, de los días y de los años, 15 y que brillen en el firmamento para iluminar la tierra!»
Esta luz (yang) procedente de los astros proporciona la energía para crear.
El séptimo mandamiento es “no robarás”. Dado que Dios nos dió a todos luz para que podamos crear, no hemos de codiciar lo que otro ha creado, no hemos de robárselo.
Octava palabra
20 «¡Que rebosen de seres vivientes las aguas, y que vuelen las aves sobre la tierra a lo largo del firmamento!»
Aquí la vida amorfa de las aguas se separa en seres individuales.
El octavo mandamiento, “no dirás falsos testimonios ni mentirás” está relacionado. Al aparecer la vida individual en medio del mar de la vida, Dios pide que no se contamine este agua con la mentira, que el “agua” que sale de nosotros al hablar sea limpia.
Novena palabra
24 «¡Que produzca la tierra seres vivientes: animales domésticos, animales salvajes, y reptiles, según su especie!»
Estos son seres vivos de lo seco. Todos necesitan agua para vivir.
El mandamiento correspondiente es “no consentirás pensamientos ni deseos impuros”. Los pensamientos también afectan al agua de la vida y la consciencia. Un pensamiento impuro también ensucia ese agua, esta vez dentro de nosotros.
Décima palabra
26 «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes, y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»
Por último, como culminación de la creación divina, aparece el hombre.
El mandamiento asociado, el último, es “no codiciarás los bienes ajenos”. Entiendo que se refiere a los bienes que Dios ha proporcionado a otras criaturas, como los ángeles
Dejo aquí los diez mandamientos según fueron dados a Moisés:
Éxodo 20
1 Y HABLO Dios todas estas palabras, diciendo:
2 Yo soy JEHOVA tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos.
3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra:
5 No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen,
6 Y que hago misericordia en millares á los que me aman, y guardan mis mandamientos.
7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
8 Acordarte has del día del reposo, para santificarlo:
9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;
10 Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas:
11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto Jehová bendijo el día del reposo y lo santificó.
12 Honra á tu padre y á tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
13 No matarás.
14 No cometerás adulterio.
15 No hurtarás.
16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
“Dios escribe derecho con renglones torcidos”.
Santa Teresa de Jesús
La Iglesia ha dulcificado en gran medida su mensaje, incidiendo en el amor de Dios personificado de manera perfecta en Jesucristo y alejándose un tanto de la enseñanza de qué es el pecado. Al mismo tiempo, las doctrinas new age hablan del “amor incondicional”. Este amor sin condiciones sale de los circulos ocultistas y llega a las masas con el “verano del amor” de los hippies, en 1969. El verano se acabó pero su efecto en la sociedad cristiana llega hasta nuestros días, en la forma de una relajación de costumbres lenta pero sin pausa. Esto supone, de facto, la destrucción del “viejo orden” cristiano, para dar paso, supuestamente, a un nuevo orden con una escala de valores diferente.
Este concepto de amor incondicional choca frontalmente con las enseñanzas de Jesucristo, y con el Antiguo Testamento. Dios es amor, sí, pero con condiciones. Dios desea que nos comportemos bien, que vivamos en armonía, y nos da unas pautas de comportamiento: los diez mandamientos. También se extraen del estudio de la Biblia los siete pecados capitales, asi como las siete virtudes que los anulan. El cumplimiento de todo esto nos asegura una sociedad justa y sana. Este amor condicional es masculino, patriarcal, y establece el concepto de ley y de pecado, de bien y de mal.
Por el contrario, el amor incondicional es femenino y destruye la ley y el pecado. El bien deja de estar separado del mal puesto que aparecen los sistemas de valores relativos. Si Dios nos ama en todo caso entonces cualquier cosa que hagamos es lícita y recibe la aprobación divina. Esta doctrina procede de los adoradores de la “diosa” madre, que como ya he comentado en otros posts no es sino Isis, Ishtar, o la prostituta de Babilonia del Apocalipsis.
Afirmo que el amor incondicional es típicamente femenino, entendiendo masculino y femenino como principios fundamentales recogidos por el yin-yang. Un ejemplo clásico es el del amor de una madre por sus hijos hagan lo que hagan, una madre que los defiende tengan o no razón. Siguiendo con el yin-yang, el amor incondicional implica aceptar los actos del otro, interiorizarlos, hacerlos propios. El amor condicional, por el contrario, implica juzgar los actos del otro, decidir si son buenos o malos y enseñar de este modo al otro a vivir mejor. De este modo el amor masculino es un amor creador del mundo exterior, mientras que el amor femenino es un amor que observa el mundo.
El amor de Dios padre es incondicional en su interior, y se muestra de manera condicional en su Creación como un permanente acto creativo, para reflejar ese amor puro en su obra. El amor externamente incondicional de la “diosa madre”, por el contrario, implica fomentar que actuemos tanto aparentemente bien como aparentemente mal, creando movimiento, sufrimiento, desequilibrio y muerte, para de este modo interiorizar el resultado de nuestras obras y regurgitarlo de nuevo en un acto creativo indirecto, un reflejo. El amor femenino es, por tanto, por inversión, exteriormente incondicional e interiormente condicional. Es el ordo ab chao. La “diosa madre”, y sus seguidores, defienden hacer lo posible para que esta mezcla de bien y mal continue existiendo, para que la muerte y el sufrimiento existan, apoyando tanto a un bando como al otro según el caso. Dios, por el contrario, ejerce su amor, que interiormente es incondicional y puro, de manera condicional, para enseñarnos a derrotar ese sufrimiento y desequilibrio fruto del pecado original. El pecado original, consistiría, por tanto, en la introducción del desequilibrio como consecuencia de desobedecer a Dios.


